En la parte alta del valle del río Chalinga se encuentra San Agustín, una localidad que subsiste gracias al esfuerzo de sus pequeños agricultores y agricultoras. Allí, en plena zona cordillerana, Claudia Tapia y su familia se dedican desde hace años a la producción agrícola, enfrentando las dificultades que impone el cambio climático y la escasez de precipitaciones. Para apoyar a las y los regantes, la Comisión Nacional de Riego (CNR) incorporó al calendario de la Ley de Riego el concurso “Banco de proyectos para la pequeña agricultura y la seguridad alimentaria”, gracias al cual Claudia accedió a una bonificación cercana a los 12 millones de pesos para construir un embalse de regulación corta con capacidad de 93 metros cúbicos.
